GOBIERNO ABIERTO, vuelta a los orígenes

Decía Jean Jacques Rousseau que “el gobierno tuvo su origen en el propósito de buscar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos”. Indiscutiblemente y a la vista de los últimos sucesos acaecidos en el ámbito de la política estatal se puede deducir que la esencia que portaba el concepto en su nacimiento está desvirtuada en la actualidad.

Rousseau teorizó sobre el el concepto de Estado como hicieron tantos otros, pero es evidente que se ha ido gestando una pérdida de identidad a lo largo de la existencia de esta organización debido, en gran medida, a las ambiciones personales de muchos dirigentes que han transcendido en la corrupción que hoy inunda los pasillos de las instituciones. Por suerte para la ciudadanía, en el entorno gubernamental parece atisbarse un proceso cíclico que devolverá a las instituciones gubernamentales a sus orígenes o, más en concreto, al de las propias civilizaciones. Esto es, una relación directa del gobernante con el gobernado en pro de una organización más práctica.

En este sentido, dentro del perímetro estatal se ha promulgado la ‘Ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno’ que aún se encuentra en fase de anteproyecto. Entrará en vigor en cuestión de días, el 10 de diciembre, pero a las comunidades autónomas y ayuntamientos se les ha concedido una moratoria hasta 2015.

Así, las imposiciones que disponen estos nuevos preceptos se apoyan en el concepto de Gobierno Abierto. Esta ley ha sido una de las últimas en entrar en vigor en Europa, lo que da una medida de las prácticas llevadas a cabo en España a este respecto hasta la fecha. El Gobierno Abierto propone tres conceptos fundamentales: transparencia, colaboración y participación. El primero acerca la información sobre sueldos, subvenciones y demás usos del dinero público a la ciudadanía con el objeto de hacer diáfanas estas cuentas. La colaboración pretende extender lazos desde las instituciones hasta la propia ciudadanía y otras instituciones. Por último, el criterio participativo trata de incluir a la población en la toma de decisiones de manera directa o al menos sortear muchos de los obstáculos burocráticos impuestos.

Conscientes de la personalidad que ha presidido la clase política hasta la fecha y en términos generales, no es temerario sospechar que estos principios corren el peligro de quedarse sólo en eso, en meros preámbulos si no se utilizan las herramientas adecuadas para su puesta en funcionamiento, por ello existen dos ejes sobre los que deben sustentarse. Ambos giran en torno al aperturismo que demanda el propio concepto de Gobierno Abierto. Los datos públicos u ‘open data’ y la inclusión de procesos participativos, así como el uso de redes sociales y plataformas de participación ciudadana u ‘open action’. Los estados adscritos a estas buenas prácticas han de comprometerse con la Alianza para el Gobierno Abierto u ‘Open Government Partnership’.

http://www.leydetransparencia.gob.es/anteproyecto/index.htm

http://www.opengovpartnership.org/es

Anuncios

MUNDOS KOLOKVO, de las palabras a los hechos

Leyes promulgadas en disonancia con la ciudadanía. Medidas de empresa que no satisfacen a sus trabajadores. Militantes de partidos políticos y sindicatos que otean desde la distancia la toma de decisiones de su aparato. ONG’s que actúan de manera unilateral para pedir apoyos más tarde entre sus integrantes. Meras reuniones de la comunidad de vecinos a las que es imposible acudir por incompatibilidades horarias. Problemas instaurados en el día a día de estos colectivos al fin y al cabo.

Si KOLOKVO nace con una vocación global, MUNDOS KOLOKVO emerge desde la más absoluta concepción local. El momento álgido por el que atraviesan las nuevas tecnologías ejerce de contrapeso a la interminable crisis que gobierna la última década en todo el planeta. El concepto que se defiende desde esta plataforma, lamentablemente tuvo un origen inverso. Desde la globalidad, las pequeñas comunidades y colectivos son los que están sufriendo los perniciosos efectos de este seísmo financiero que ha tambaleado diversos estamentos y sectores de la sociedad.

Por todo ello, MUNDOS KOLOKVO pretende facilitar y agilizar la comunicación entre estos grupos de tamaño relativo pero alta trascendencia transformando el debate en solución real. De las palabras a los hechos. A través de esta herramienta de comunicación horizontal se pretende llegar a la eficiencia desde la inmediatez y el consenso en la propuesta.

Desde el equipo de KOLOKVO hemos perfilado y orientado estos MUNDOS KOLOKVO hacia el sector institucional (ayuntamientos, diputaciones…) atendiendo a las doctrinas de Gobierno Abierto, el asociativo (vecinos, educativo…), las ONG’s, partidos políticos y sindicatos y las empresas en su vertiente de Responsabilidad Social Corporativa incidiendo en las que se sustentan en la Economía del Bien Común como la Banca Ética.

Sin duda no son las únicas agrupaciones susceptibles de aprovechar esta herramienta y ojalá lo hagan muchas otras, siempre desde los principios y la ética que defiende una empresa concienciada y aferrada a unos principios. KOLOKVO no negocia con los datos de sus usuarios y reinvierte el 70% de sus beneficios en las causas que se denuncien en su versión abierta.